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La alquimia no es una “pseudociencia”: es el fundamento de la ciencia

3 de febrero de 2014 1 comentario

Grandes científicos basaron sus teorías en conocimientos alquímicos; es hora de que dejemos atrás la idea de que los alquimistas eran charlatanes y que buscaban fútilmente transmutar metales en oro.

alquimia 1

“Aquél que ocultó en gemas las semillas de estrellas”

El título de este artículo parafrasea una nota que publica The Smithsonian que, como en la luz de una supuesta revelación, anuncia que la alquimia en realidad legó importantes pilares de conocimiento a la ciencia moderna. Según el sitio de esta importante institución, en el último siglo los científicos han considerado a los alquimistas como charlatanes o amateurs, que en vano procuraron hallar la piedra filosofal o transformar metales como el plomo en oro. Sin embargo, al parecer un revisionismo está en ciernes, y algunos historiadores de la ciencia están descubriendo – la obviedad – que los alquimistas hicieron importantes aportaciones al desarrollo de la ciencia moderna.

Para poder estudiar la alquimia y realmente conocer de qué se trataba y qué se logró, un investigador debe familiarizarse con un lenguaje oculto, revestido de metáforas y referencias mitológicas en el afán de mantener hermético el conocimiento. Los alquimistas practicaban la secrecía debido a que consideraban que había cierto poder en su conocimiento y era su responsabilidad hacer que fuera inaccesible para el vulgo o para las mentes comunes. Aurum nostrum non est aurum vulgi (“Nuestro oro no es el oro del pueblo”) dice una máxima que claramente hace referencia a que el oro que buscaban no era el oro común (lo cual nos hace ver que su trabajo es fundamentalmente incomprendido, ya que su meta no era transmutar oro material). Por esto y quizás también porque tenían cierta inclinación tropológica, apreciando la belleza del lenguaje y la misma sintonía de la poesía con la obra magna, ya que cada acto debía de ser un reflejo de los procesos cósmicos, es que surgen términos que acompañan la transformación y evocan las tinturas como el león verde (el vitriol, la sustancia que absorbe el oro, el ser verdadero), la cola de pavorreal (la visión iridiscente que antecede a la transmutación), el unicornio (la piedra blanca) o el pelícano (la piedra roja: se decía que la piedra filosofal y el oro es de este color; el pelícano míticamente alimenta a sus hijos de su propia sangre y llegó a ser una imagen de Cristo, de la perfección y resurrección del filósofo…) y toda una sutil fauna de criaturas simbólicas con numerosos significados que agregan elegancia a este arte. De igual manera, se dice que todo está compuesto de mercurio, azufre y sal, pero estos elementos no se refieren literalmente al mercurio, el azufre o la sal que conocemos, sino al espíritu, al alma y al cuerpo.

Las aventuras en el atanor de los alquimistas no eran fútiles o ingenuas. Recientemente, el químico de la Universidad John Hopkins, Lawrence Principe, logró realizar con éxito un experimento alquímico descrito en textos del siglo XVII, para generar un “Árbol Filosofal” a partir de una semilla de oro. Este arbor philosophica era considerado el precursor de la piedra filosofal. La idea era que a partir de oro se podía generar más oro, como se puede usar germen de trigo para crecer un campo de trigo. Los alquimistas le daban a la semilla del oro el nombre de “alkahest”.

Principe mezcló un preparado de oro con mercurio en una “bola mantequillosa” en un frasco. Luego cubrió el frasco sellado en un baño de sal al calor en su laboratorio. Al día siguiente, para su “completa incredulidad”, el frasco estaba llenó de un “brillante y maduro árbol” de oro. La mezcla había crecido en una estructura similar a la de un coral (curiosamente en la alquimia se habla del coral de oro, como un tipo de oro más valioso). Más sobre un experimento similar para extraer “la semilla áurea” puede leerse aquí (también existe la versión de plata, llamada “el árbol de Diana”).

Principe y sus colegas han detectado creciente evidencia de que los experimentos que realizaron los alquimistas obtuvieron genuinos resultados y analizaron el mundo material de manera valiosa para la ciencia. Por ejemplo, se sabe que Robert Boyle, considerado como uno de los fundadores de la química moderna, básicamente saqueó el trabajo del alquimista Daniel Sennert o que Lavoisier se basó para substituir la tabla moderna de elementos de los viejos cuatro elementos, “en conocimientos que eran conocidos ampliamente por fuentes alquimistas previas”, según señala William Newman de la Universidad de Indiana.

newton y alquimia

© Desconocido

El caso más notable en este sentido es el de Isaac Newton quien no sólo se inspiró en conocimientos propios de la alquimia y la filosofía hermética para desarrollar su teoría de la gravedad y sus descubrimientos en el campo de la óptica, él mismo dedicó buena parte de su vida a la alquimia, la cual consideraba la ciencia suprema e incluso hizo una traducción del texto hermético La Tabla Esmeralda, en el cual se habla de principios universales, como la ley de la atracción. Antes que Newton: Bruno, Brache, Copérnico y Kepler también tuvieron influencias alquímicas o herméticas – lo cual no es para nada extraño puesto que las mentes más brillantes de esa época estudiaban o buscaban una iniciación en la alquimia. Copérnico estudió filosofía hermética en Florencia y citó postulados herméticos al “redescubrir” que la Tierra giraba alrededor del sol en su “Revolución de las Órbitas Celestes”. Kepler tuvo una influencia de amigos y colegas interesados en la alquimia como puede constatarse por su correspondencia. Kepler escribió en su libro Tertius Interviens:

El hombre tiene también en su alma y facultades más bajas una afinidad con el cosmos, como también la tiene la tierra y esto puede ser probado de muchas formas.

Esto nos recuerda claramente a postulados alquímicos como éste, de Basilio Valentino:

El principio de la semilla de engendrar metal se produce en la tierra por medio de la influencia e impacto sideral.

O del amigo de Kepler, Martin Ruland:

El hombre es el mundo pequeño [microcosmos] porque en él todo lo que es invisible y espiritual en el gran mundo se vuelve material y visible.

El divino Paracelso, del que ya os hemos hablado en este blog, quizás el alquimista más famoso, escribió:

El hombre es un microcosmos, o mundo pequeño, porque es un extracto de todas las estrellas y planetas del firmamento, de la tierra y de los elementos; así es su quintaesencia.

Paracelso quizás debería de llevar el título no sólo de su excelsitud, sino también el de “Padre de la Medicina” (para muchos científicos es considerado al menos el Padre de la Toxicología). Introdujo metales, minerales y la aplicación de la química a la práctica de la medicina; acuñó el término para el “zinc”; recomendó en contra del uso de mercurio en un tratado sobre la sífilis, convencido de que “la dosis hace al veneno”; contribuyó al tratamiento de “la enfermedad del minero”; fue el primero en usar el término “inconsciente”, etcétera.

“La medicina no es sólo una ciencia; es también un arte. No debe de consistir sólo en confeccionar pastillas y colocar vendas; trata con los procesos esenciales de la vida, los cuales deben ser comprendidos antes de que puedan ser guiados”, dijo Paracelso, quien escribió: “¿Acaso no es más grande aquél que cura el alma que aquél que cura el cuerpo?“.

Evidentemente este entendimiento filosófico-espiritual de la medicina hoy en día no es del todo aceptado. Por una parte, la especialización, ante el incremento de la cantidad de información, hace difícil que un médico pueda tener también una formación filosófica o incluso una formación amplia dentro de las ciencias naturales; por otra parte, la ciencia moderna no comparte esta visión integral. Me pregunto qué ocurriría si nuestros médicos tuvieran un poco de este espíritu de Paracelso: seguramente no recetarían medicamentos a diestra y siniestra e intentarían conocer las causas más profundas de las enfermedades, tal vez buscando en primera instancia una armonía con el entorno y la psique.

Si bien la visión de Paracelso,  para quien la salud y la vida del hombre eran parte de un telar de influencia que incluía a los planetas y a su propia psique, supuestamente ha sido superada por la ciencia moderna, es interesante notar que cada vez más la ciencia moderna se ve en la necesidad de aceptar que existen factores psicosomáticos en las enfermedades, tales como el estrés, y que se pueden utilizar alternativas a la medicina farmacológica para lograr una salud y un mayor equilibrio. Tal vez, la alquimia no sólo no es una pseudociencia: es la trascendencia de nuestra ciencia que yace, paradójicamente, en el pasado, cerca del origen. Una honrosa herencia que conecta al arte con la ciencia y que, como una serpiente Ouroboros, quizás sea también un pilar al final de la historia.   

Saludos amigos! y buena semana a todos!

fuente: http://es.sott.net/article/25346-La-alquimia-no-es-una-pseudociencia-es-el-fundamento-de-la-ciencia

Para..que?!!, PARACELSO, el “Medico Alquimista Maldito”

25 de septiembre de 2013 Deja un comentario

Hola Amigos, siguiendo con la anterior entrada donde os acercabamos al maravilloso mundo de la alquimia, vamos a empezar a conocer a una de sus figuras mas famosas, del cual iremos desgranando pensamientos y obras para que podais enriqueceros de las mismas, hay un mundo maravilloso dentro de lo que nos propone este personaje…. “Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada, quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve… Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor… Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.”

paracelso i

…nos referimos al conocido como el “Medico Maldito” por su continuo vagar a traves de media Europa, lo normal era que su estancia no pudiera prolongarse más de unos meses, ya que pronto se corría la voz de un médico nuevo que curaba de una forma extraña, lo cual levantaba las iras del gremio médico de la ciudad que le acogía. Las presiones de todo tipo, incluso físicas, hacían que se fuera a otro lugar y así vuelta a empezar.

Que como se llamaba este señor?, pues agarraos…  nuestro protagonista no es otro que Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, o Theophrastus Bombast von Hohenheim, mas  conocido como Paracelso o Teofrasto Paracelso. Como dato curioso, ¿os suena lo de Bombástico?, pues si, dicho vocablo de nuestra rica lengua viene directamente del nombre de este gran personaje, ¿otra maniobra para confundir a la gente?, bombastico significa “Hinchado, campanudo o grandilocuente, sobre todo cuando la ocasión no lo justifica.”, mas o menos vanidoso, para resumir, todo lo contrario a lo que Paracelso defendía, luchador incansable contra la vanidad, como veremos en sus 7 reglas básicas que os presentamos en este post.

paracelsoSe trata de 7 reglas de oro a seguir para alcanzar una vida plena de salud y conocimiento, puesto que nuestros pensamientos y sus consecuentes actos son los que van dando forma a nuestra existencia…. habria que tenerlas muy en cuenta…. y me pregunto yo ¿por que no se habla de esto en ningun sitio?!… tomen nota compañeros, ahi van:

1.- Lo primero es mejorar la salud.-
Para  ello  hay  que  respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando  bien  los  pulmones,  al  aire  libre  o  asomado a una ventana. Beber diariamente  en  pequeños  sorbos,  dos  litros   de  agua, comer muchas frutas, masticar  los  alimentos  del  modo más perfecto posible, evitar el  alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un  tratamiento.  Bañarte  diariamente,  es  un  habito  que  debes  a tu propia dignidad.

2.- Desterrar absolutamente de tu ánimo, por mas motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.
Huir  como  de  la  peste  de  toda  ocasión  de tratar a personas maldicientes, viciosas,  ruines,  murmuradoras,  indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores  por  natural  bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman  la  base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de  importancia  decisiva:  se  trata  de cambiar la espiritual contextura de tu alma.  Es  el  único  medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.

3.- Haz todo el bien posible.
Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna   persona.   Debes   cuidar   tus   propias  energías  y  huir  de  todo sentimentalismo.

4.- Hay que olvidar toda ofensa, mas aun: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo.
Tu  alma  es  un  templo  que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así  de  pronto,  tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca.

5.- Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada.
Esto  fortifica  enérgicamente  el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con  las  buenas  influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos  a  veces  luminosas  ideas,  susceptibles  de  cambiar  toda  una existencia.  Con  el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente  por  una  voz  interior  que  te  guiara  en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates.

6.- Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales.
Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.

7.- Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el DIA mañana.
Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque  hay  detrás  de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños. Si elevas  tu  espíritu  no  habrá  mal que pueda tocarte. El único enemigo a quien debes  temer  es  a  ti  mismo.  El miedo y desconfianza en el futuro son madres
funestas  de  todos  los  fracasos,  atraen las malas influencias y con ellas el desastre.  Si  estudias  atentamente  a  las personas de buena suerte, veras que intuitivamente,  observan  gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que  allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el  sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte,  la  riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella  conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la  dicha  más  duradera  solo  se  consigue por otros caminos; allí donde nunca impera  el  antiguo  Satán  de  la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo.

Jamás  te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la  vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.

Paracelso.

bueno amigos, leerlas bien e intentar aplicar lo maximo posible a vuestras vidas… algunas son realmente complicadas de seguir, sobre todo con el sistema de vida que nos han ido imponiendo, pero vereis los cambios tan increibles que se producen, esperamos que os haya gustado el post y que os sirva de provecho, un saludo a todos y ya sabeis a seguir Tirando del Hilo!!, volveremos pronto con mas de Paracelso y otras figuras enigmaticas, saludos!!!

Categorías:Alquimia

Alquimia, ¿ciencia o mágia?…

17 de septiembre de 2013 Deja un comentario

Hola  amigos,  con esta entrada inauguramos una nueva categoría dentro del blog, en la que os iremos acercando los misterios que se ocultan en la Alquimia, auténtica ciencia de la vida que ha llegado hasta nuestros días totalmente desvirtuada y envuelta en un halo de misterio y de falsas historias, algo que no hace mas que hacernos sospechar que realmente algo “gordo” se esconde entre todas esas historietas de locos buscadores de la piedra filosofal… entre otras cosas…

……alquimia 1

Para ir familiarizándonos con la alquimia, sus orígenes, términos, y algunos de sus personajes mas representativos a lo largo de la historia os acercamos el siguiente breve documental para ir abriendo boca

esperamos que os haya gustado y germine esa semilla de curiosidad que os lleve a una investigacion mas profunda sobre el tema, nosotros desde TDH os iremos acercando, videos, articulos y otras referencias, como libros de obligada lectura relacionados con el tema…. estando seguros de que los grandes misterios de la historia, y con ellos de la vida, estan ocultos entre todas las referencias al mundo de la alquimia que nos encontramos…. alquimia 2

¿lenguaje secreto de sabios?… quien sabe, pero desde aqui os animamos a descubrirlo, y no olvideis compartir la info!

saludos amigos!

Categorías:Alquimia, Documentales